En un encuentro que marca la historia, Barcelona y Real Madrid se enfrentarán por octava vez en la final de la Copa del Rey. Para los blaugrana, esta final es una oportunidad para comenzar su camino hacia un triplete, algo que solo ellos y el PSG han conseguido en Europa. Para los blancos, representar una chance de redención tras su eliminación en la Champions League, donde eran los defensores del título.