El suministro eléctrico comenzó a restablecerse en algunas áreas de España y Portugal tras un apagón masivo que obligó a cancelar vuelos y detener el transporte público, además de causar que hospitales suspendieran sus procedimientos. El evento ha revelado la fragilidad de las redes eléctricas europeas, y se están revisando otros incidentes graves de interrupciones de servicio en el continente.