Este lunes, el Tribunal Penal de París dictó una sentencia contra Marine Le Pen, la prominente figura de la ultraderecha en Francia, quien fue inhabilitada por un periodo de cinco años para ocupar cualquier cargo público, y se le impuso una pena de cuatro años de prisión, de los cuales dos son condicionales. La sentencia se produce luego de que se le hallara culpable de desvío de fondos pertenecientes a la Unión Europea. Esta decisión ha suscitado un amplio debate sobre las consecuencias que tendrá en su carrera política y en el futuro de su partido.