La líder del partido de extrema derecha francés, Marine Le Pen, fue declarada culpable por la justicia de su país tras un proceso judicial que ha acaparado la atención mediática. Su sentencia implica la prohibición de ejercer funciones públicas y resulta un duro golpe para su imagen política, sobre todo teniendo en cuenta su objetivo de presentarse como candidata en las próximas elecciones presidenciales de 2027.