Los residentes palestinos de la Cisjordania ocupada se resisten a abandonar sus hogares, luego de que Israel anunciara, la semana pasada, la aprobación de 22 nuevos asentamientos ilegales en este territorio. Esta decisión ha sido condenada por diversos países, incluido el Reino Unido, que la considera un obstáculo intencionado para la formación de un Estado palestino. Adicionalmente, la Corte Internacional de Justicia ha instado a Israel a reparar los estragos provocados por la ocupación y a permitir que los palestinos regresen a sus tierras. Sin embargo, estas resoluciones han sido ignoradas por el gobierno de Netanyahu.